Une cigogne
La cigüeña es nuestro símbolo de Alsacia; la cigüeña blanca forma parte integrante de nuestro patrimonio cultural y es muy importante para los habitantes de esta región de Francia. Se pueden encontrar muchos nidos de cigüeñas en los tejados de nuestras casas, en los campanarios de nuestras iglesias y en las torres de nuestras ciudades y pueblos alsacianos.
La cigüeña se considera un ave de buen augurio y su simbolismo más famoso la asocia con los nacimientos... ¡Es ella quien nos trae a los bebés!
Esta hermosa y majestuosa ave, con su largo pico puntiagudo y su plumaje blanco y negro, es un gran migrador que, a finales de otoño, se dirige hacia el clima más benigno del sur de Francia o de otros países más al sur.
Su regreso a nuestras tierras alsacianas, durante el mes de febrero —a veces incluso a finales de enero— para construir su nido, nos anuncia también la llegada de la primavera.
A las cigüeñas les gusta especialmente la naturaleza, que es muy prolífica en nuestra región, con praderas húmedas y pastos que les proporcionan alimento en abundancia, entre los que se incluyen anfibios (ranas, sapos, ranitas, salamandras...) y otros pequeños animales acuáticos.
Esta hermosa y grande ave zancuda se considera un símbolo de buena suerte en la casa donde ha anidado y es una especie protegida.
En HUNAWIHR, el Naturoparc es actualmente un gran parque natural de 5 hectáreas que trabaja por la conservación de varias especies locales amenazadas, entre las que se encuentra la cigüeña blanca.




